¿Eléctrico o combustión? Cómo calcular cuál le conviene a tu flota
El precio de compra engaña. Lo que decide si un vehículo eléctrico te conviene es el costo total por kilómetro a lo largo de su vida útil, y aquí te explico cómo calcularlo.
Cada vez más clientes me preguntan si ya es momento de meter vehículos eléctricos a su flota. Mi respuesta siempre es la misma: depende de tus números, no de los del vecino. Además, la comparación correcta nunca es precio contra precio, sino costo total de propiedad (TCO, por sus siglas en inglés).
Qué entra en el costo total
Para comparar de forma justa hay que sumar, para cada opción, todo lo que pagarás durante el tiempo que vas a tener la unidad:
- Precio de compra menos incentivos o apoyos fiscales.
- Energía: combustible en un caso, electricidad en el otro, incluyendo la diferencia entre cargar en tu base o en la calle.
- Mantenimiento: el eléctrico no lleva cambios de aceite, filtros de motor ni bujías, y sus frenos se gastan menos gracias al frenado regenerativo.
- Llantas y seguro, que en algunos mercados son más caros para eléctricos.
- Infraestructura de carga prorrateada entre las unidades que la usarán.
- Valor de reventa al final del periodo.
Un ejemplo sencillo
Supongamos una camioneta de reparto que recorre 30,000 km al año y que la vas a tener cinco años. Los números son solamente ilustrativos:
| Concepto | Combustión | Eléctrico |
|---|---|---|
| Precio de compra | US$28,000 | US$40,000 |
| Energía por km | US$0.12 | US$0.03 |
| Mantenimiento por km | US$0.05 | US$0.03 |
| Costo operativo anual | US$5,100 | US$1,800 |
El eléctrico cuesta US$12,000 más de entrada, pero ahorra unos US$3,300 al año en operación. Por lo tanto, la diferencia se recupera en poco más de tres años y medio, antes de contar incentivos, el cargador o el valor de reventa.
Ahora bien, si la misma camioneta recorriera sólo 12,000 km al año, el ahorro anual bajaría a unos US$1,300 y la recuperación se iría a más de nueve años. Es el mismo vehículo, pero con una conclusión opuesta.
Lo que más mueve la balanza
- Kilometraje anual. Mientras más ruedas, más rápido se paga el eléctrico.
- Precio de la electricidad contra el del combustible en tu país y en tu horario de carga.
- Tipo de ruta. El tráfico urbano con muchas paradas favorece al eléctrico, mientras que las rutas largas en carretera exigen revisar autonomía y tiempos de carga.
- Incentivos locales, que cambian mucho entre países y entre estados.
Haz la cuenta con tus datos
Para no tener que armar todo esto desde cero, preparé una calculadora en Excel donde metes tus propios precios, kilometraje y costos, y te devuelve el costo por kilómetro de cada opción, el punto de equilibrio y el ahorro proyectado año por año.